23:38h. Miércoles, 11 de diciembre de 2019

Azogueño de 15 años desaparece en la frontera México-EE.UU.

Tristeza, dolor e incertidumbre se vive en la vivienda de Miguel Yadaicela y Mariana Sanango, abuelos de John Fernando Romero Yadaicela de 15 años de edad, quien salió de su natal Azogues hacia Perú con dos familiares más (tío y prima), donde tomaron un vuelo directo hacia México el 10 de julio pasado.
John Romero. La foto fue autorizada por el padre del menor para su difusión en todos los medios, con la intención de ubicarlo.
John Romero. La foto fue autorizada por el padre del menor para su difusión en todos los medios, con la intención de ubicarlo.
El joven se separó de sus dos familiares el 25 de julio y desde allí no se sabe de su paradero. 
La  abuela del menor relata que su hija y yerno partieron al país del norte hace 10 años a buscar mejores días, y lo dejaron con ellos en una vivienda ubicada en Zhigzhiquín bajo, a los cuatro 4 de edad. Desde 2009, los abuelos se dedicaron a la crianza y cuidado de John Fernando, quien estudiaba en la Unidad Educativa UNE. Hace unos dos años Mariana Sanango presentaba problemas en su salud y ya no podía cocinar ni atender a John, razón por la cual el menor le ayudaba con los quehaceres del hogar. Esta situación cada vez fue empeorando cuando empezó a perder la vista y no pudo caminar, lo que en una conversación con su hija le propuso que busquen un coyote para que John viaje con otros familiares a Perú, tomen un vuelo a México y de allí crucen la frontera a Estados Unidos. 
La idea de los padres era reencontrase con su hijo y que conociera a sus dos hermanas menores que nacieron en ese país. 
El pedido surtió efecto y se reunieron y planificaron el viaje, el cual se cumplió el 10 de julio, al no necesitar visa, tomaron un vuelo directo Perú-México. Llegaron los tres a ese país, y se contactaron con el coyote, quien les ofreció que pasarían en grupos. 
Miguel Yadaicela cuenta que al prepararse para cruzar la frontera el grupo familiar fue dividido. Su tío y prima fueron con un grupo y a John le tocó avanzar con otro. Fue entonces que el 25 de julio el menor realizó una llamada telefónica a sus padres, a quienes les contó que estaba sin dinero, sin comida, sin agua y con miedo de personas desconocidas que viajaban con él. Allí les dijo que llegó hasta un punto llamado Alta Sonora, para ingresar a Tucson, por el desierto, en Arizona, pero la batería del celular se agotó y nunca más supieron de su paradero. 
Su padre, Manuel Romero, contó a su abuelo Miguel que el coyotero les dijo que faltaba dos horas de camino para el punto de recolección, pero desde esa vez dejó de contestar el teléfono. 
Solicitan ayuda para encontrarlo
Los abuelos del menor solicitan ayuda al consulado ecuatoriano y migración, para que ayuden con la búsqueda hasta dar con su paradero. “Queremos saber si está detenido, si cayó a alguna fosa, si está en un albergue, si fue secuestrado o murió. Solo pedimos que nos ayuden a encontrarlo”, finalizaron los abuelos del joven desaparecido. (I) (PDV)