19:53h. Viernes, 13 de diciembre de 2019

“La Casa del Cuy” tradición y buen sabor

-Un lugar exclusivo de gastronomía y eventos. La atención es de martes a sábado de 16:00 a 23:00 y los domingos de 9:00 a 12:00-
Manuel Velecela Hurtado propietario.
Manuel Velecela Hurtado propietario.
El cuy asado es un plato típico con mucha tradición en Azogues y la provincia del Cañar. Y qué mejor lugar para degustarlo en la “Casa del Gran Cuy”, establecimiento de gastronomía y eventos ubicado en la avenida José Peralta, sector El Corte, Charasol. En este lugar, diariamente son asados decenas de cuyes para satisfacer el paladar de sus miles de clientes. 
Un lugar ya con tradición
El olor a cuy asado es tan intenso que, al cruzar por el sector, despierta el hambre de cualquier persona, que al final termina ingresando al local de don Manuel Velecela (propietario de este gran emprendimiento) y consumiéndolo. 
Su sabor, color, textura y olor, es inconfundible, que se ha convertido en la golosina preferida de personas de todas las edades.  
Unos medianos y otros grandes son pedidos a diario por los clientes, quienes esperan de 20 a 30 minutos para recibir su cuy caliente, crocante, el cual se sirve recién salido del asador, con papas, arroz, mote, ensalada y ají. 
Los precios son de 18 dólares los medianos y 20 los grandes, precios accesibles para los consumidores que, después de probar la primera vez, siempre regresan al local. 
Este lugar es el espacio ideal para disfrutar del sabroso cuy, una cerveza o una copita de licor entre grupos de amigos, compañeros de trabajo, y familiares. 
Desde su apertura, en mayo de 2007, “La Casa del Cuy” se ha convertido en uno los lugares de mayor tradición en Azogues, para celebrar reuniones familiares, cumpleaños, cenas e incluso para cerrar negocios. Este lugar durante su trayectoria ha sido visitado por diversas personalidades y autoridades de Azogues y del país. 
Cómo nació este emprendimiento 
Su propietario, Manuel Velecela Hurtado, con su característico don de gentes, relata que el emprendimiento nació en la segunda semana de mayo de 2007, cuando con su esposa Mariana Zhindón González, en lugar de continuar vendiendo cuyes vivos en los mercados de Azogues a 4 y 5 dólares, decidieron optar por empezar a preparar el cuy en bracero, con cangador, y venderlo desde la vereda de su casa a los vecinos y conocidos. Tal fue la acogida, que después de ese fin de semana que era el “Día de la Madre”, decidieron formalmente abrir un local de venta de cuy en su vivienda ubicada en el sector de El Corte, de la parroquia Borrero.
El servicio al inicio era en un par de cuartos adaptados con mesas. El precio del cuy por inauguración fue de 10 dólares, después, con la adecuación de la sala de eventos y espacios privados con acceso a música y karaoke, pasó a costar 12 dólares los medianos y 15 dólares los grandes. 
Por mucho tiempo se mantendría a ese precio, pero a partir de la ampliación estructural del local y la suma de nuevos servicios para clientes, salas vip, parquedero, cancha de ecuavóley, Tv cable, un moderno sistema de karaoke y servicio de bar, el precio subiría a 18 dólares los cuyes medianos y a 20 los grandes. Este precio se mantiene hasta la actualidad. 
Don Manuel Velecela relata que algo que también le impulsó a decidirde por empezar con el negocio, fue de que luego y por razones de salud, renunciara como operador en la Llantera, de la ciudad de Cuenca. Con la liquidación recibida y algunos ahorros, pudo construir la vivienda, la cual se ha convertido en parada obligada de turistas y visitantes para consumir tan delicioso cuy asado. 
Preparación del cuy 
Don Manuel Velecela comenta que la labor empieza con la compra del animal en Paute, o a sus vecinos, luego con la ayuda de su esposa, sus hijos y ayudantes de cocina, proceden a sacrificar al cuy, y con el uso de agua caliente y fría, le pelan. Después cumplen con el aliñado, usando ajo y sal para que dé mejor sabor a la carne. Inmediatamente proceden a la colocación en un asador a motor, el cual da dos vueltas en un minuto. En un lapso de 20 a 30 minutos el cuy está listo para ser servido; y aún Aparte de la sazón especial, don Manuel argumenta que este plato típico tiene un sabor único, porque los cuyes son alimentados a base de hierba y alfalfa, sin ningún tipo de balanceado, para no alterar el sabor natural de la carne.
Singular plato típico
Según el muy amable propietario del establecimiento, el cuy es un plato típico que en la mayoría de eventos lo consume la ciudadanía, especialmente en celebraciones familiares, bodas, graduaciones, cumpleaños, e incluso son adquiridos constantemente por familiares de migrantes, para debidamente embalados, ser enviados al extranjero, a países como Estados Unidos y España.  
Mensualmente, asegura don Manuel, vende entre 300 y 350 cuyes, y en época de feriados o celebraciones especiales como Navidad, Carnaval, Día de la Madre y vacaciones, la demanda sube a unos 450 cuyes. 
Espacios y capacidades
La “Casa del Gran Cuy”, cuenta con 3 espacios cómodos para brindar sus servicios. Un salón principal que acoge a 140 personas, muy bien remodelado; otro hermoso local, nuevo, para 40 personas, y tres salas vip, 2 para 8 y una para 10 personas. Además, cuenta con cancha para ecuavóley y parquedero para vehículos. También se ofrece el servicio de alquiler del salón de recepciones. 
Días y horarios de atención
La atención es de martes a sábado de 16:00 a 23:00 y los domingos de 9:00 a 12:00. 
En el local laboran 4 personas, ayudantes de cocina y asadores, además el gerente propietario que se encarga de la recepción de los pedidos. Con el transcurso de los años, la “Casa Gran Cuy” se ha ido convirtiendo en un consolidado como exitoso emprendimiento y negocio familiar. 
Reservaciones 
Para quienes deseen realizar reservaciones, pueden hacerlo en las instalaciones del establecimiento, o a través del teléfono 0995130424, o redes sociales. 
“Todos los días vendemos de 10 a 15 cuyes, nuestra diferencia es la sazón y la calidad del servicio que brindamos; disponemos de lugares cómodos para recibir a familias y grupos de amigos y compañeros. La mejor venta en el año es en época de vacaciones, en julio y agosto, por época de vacaciones, expresa el reconocido emprendedor. 
Agrega finalmente que su aspiración es que el negocio siga adelante y pase a manos de sus hijos y nietos. (I) (PDV)