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08:37h. miércoles, 05 de agosto de 2020

ENTREVISTA A JOSÉ MANUEL CASTELLANO GIL

AUTOR DE UNA INVESTIGACIÓN QUE ARROJA DATOS SOBRE LA EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE COVID-19 DESDE LA MIRADA DE LOS ESTUDIANTES DE LA UNAE

María Eugenia Torres Sarmiento.

ENTREVISTA A JOSÉ MANUEL CASTELLANO GIL
AUTOR DE UNA INVESTIGACIÓN QUE ARROJA DATOS SOBRE LA EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE COVID-19 DESDE LA MIRADA DE LOS ESTUDIANTES DE LA UNAE
Un diálogo con José Manuel Castellano Gil, dilecto historiador, escritor, educador y miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador, nos acerca a conocer los resultados de una investigación que acaba de concluir, en la que se analiza un aspecto de gran interés como es el proceso de formación universitaria en estos tiempo de Covid-19, desde una mirada de los estudiantes de la Universidad Nacional de Educación.
¿Cuáles son los principales asuntos que ha estudiado?
En primer lugar hay que resaltar que esta investigación se centra de forma detallada en la percepción que tienen los estudiantes de la UNAE con respecto a esa migración de una modalidad presencial a otra mal llamada online o virtual. 
¿A qué se refiere exactamente con mal llamada educación online?
Resulta evidente que ese traslado es producto de los efectos del aislamiento originado por la crisis sanitaria y que se ha desarrollado de una forma improvisada desde todos los puntos de vista. La educación online y a distancia tiene una amplia experiencia y trayectoria metodológica, pedagógica y empleos de recursos tecnológicos, que no se puede reducir al uso simplemente de una conexión virtual. Es mucho más profundo. Por tanto, la modalidad que se emplea en estos momentos debe definirse de híbrida, que no es una cosa, ni la otra. Es simplemente una modalidad de enseñanza temporal de emergencia, que tiene más de ficción que de realidad, pues tan sólo se pretende trasladar a la sociedad una aparente normalidad. Y evidentemente, como consecuencia de todo ello y de otros elementos, como la ruptura de hábitos, se traduce en un proceso deficitario de aprendizaje, como es señalado por los propios alumnos.  
Interesante planteamiento y que retomaremos más adelante, pero volvamos a los grandes aspectos analizados en su investigación
Este trabajo se articula en cuatro grandes ejes: el primero se encarga de caracterizar al alumnado; el segundo es un diagnóstico sobre las condiciones socioeconómicas y profesionales del núcleo familiar; el tercero contempla una valoración del contexto formativo-educativo online actual de los estudiantes sobre la nueva modalidad; y el cuarto recoge la experiencia vivida por los alumnos durante este confinamiento.
Vamos por partes, nos puede especificar que se aborda en el primer bloque 
Ese apartado intenta ofrecer unos rasgos generales de los estudiantes, género, grupos de edades, estado civil, cargas familiares, reconocimiento étnico, carreras y ciclos, quintiles económicos, becas; la afectación de la crisis a su nivel de ingreso familiar; si combina sus labores de estudios con alguna actividad laboral o se dedican exclusivamente a sus tareas académicas, etc.
¿Y el segundo bloque?
Se abordan aspectos centrales sobre las condiciones socioeconómicas y profesionales del núcleo familiar, si residen en casas de sus padres, familiares o independiente, cantidad de miembros que conviven, junto a la disposición de infraestructuras y apropiación de dispositivos tecnológicos en los hogares; formación académica, situación y actividad laboral de los padres; disposición de infraestructura, dispositivos tecnológicos, además, si dispone de un espacio individual en su hogar para estudiar, si cuentan con computadoras, si tiene que compartir ese dispositivo tecnológico con otros miembros de la casa y con cuántos. De igual manera con respecto a la disposición de celular inteligente, si los hogares tienen acceso a internet, si sufren problemas de conectividad, etc.
¿El tercer bloque qué analiza?
Se centra de forma específica en la valoración que sobre el contexto formativo-educativo online actual que tienen los estudiantes, es decir, infraestructura universitaria; educación online; las sesiones Zoom; su formación en plataformas; las actividades y uso de herramientas que emplean; su perspectiva sobre el futuro de la enseñanza online; su valoración sobre la labor de los docentes; la relación alumno/alumno y alumno/docente, entre otros aspectos.
¿Y el cuarto apartado?
Ese bloque está destinado a conocer la valoración de los estudiantes sobre la experiencia general durante el confinamiento; intenta descubrir las principales fuentes y medios de información que han utilizado; el estado emocional de los alumnos, sus preocupaciones e inquietudes; su percepción y visión sobre la crisis y el sistema universitario, desde una doble reflexión temporal: actual y perspectivas de futuro.
Sin duda son muchos e interesantes los aspectos que usted señala pero en esta ocasión no podemos detenernos en ello por problemas de espacio. Así que le pregunto sobre algunos de ellos, como ¿Cuál es la disponibilidad de recursos tecnológicos en los hogares de los estudiantes de la UNAE para afrontar esta educación virtual?
En efecto, las computadoras y celulares constituyen herramientas fundamentales en esta modalidad. Los resultados obtenidos muestran que un 85% de los estudiantes analizados dispone de computador, aunque se debe resaltar que un 74% se ven obligados a compartirlo con otros miembros de la familia. Y por otro lado, un 89% de los alumnos cuenta con celular inteligente y un 91% de los hogares tienen acceso a internet, aunque un 45% sufre problemas de conectividad.
¿Considera que en esta modalidad existen factores evidentes que obstaculizan la formación de los estudiantes?
Sin duda existen diversos elementos que obstaculizan el proceso formativo, derivados de las consecuencias de esta modalidad de emergencia y de su improvisación, que ocasiona un evidente problema de adaptación. Uno de ellos es la conexión virtual, como reconoce un 89% de los estudiantes, junto a los problemas técnicos. Además de una carencia en conocimientos sobre pedagogía en el mundo digital, como afirman tres cuartas partes de la población estudiantil y donde casi un 90% reconocen que no han recibido con anterioridad a la crisis cursos de capacitación en plataformas virtuales.
¿Cuál es la relación alumno/alumno y alumno/docente en esta situación?
Un 69% de los estudiantes afirman mantener una comunicación frecuente con sus compañeros en este período de confinamiento, un 75% cree que se ha alterado el vínculo entre ellos y un 96% manifiesta extrañar el contacto físico. En definitiva, un 87% considera que la enseñanza online dificulta la relación de lazos de amistad y el compartir inquietudes académicas y un 75% considera que la educación online también ha modificado los vínculos con el docente. Y en cuanto a los principales temas de conversación entre los alumnos destacan los educativos, coronavirus y asuntos personales.
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Evidentemente se nos queda muchas preguntas sobre este estudio realizado sobre la UNAE y esperaremos a la publicación su trabajo, para profundizar sobre los datos obtenidos. También debemos comentar al lector que el Dr. Castellano ha replicado este estudio en la Universidad Católica de Cuenca, en la Universidad Estatal de Cuenca y en la Universidad de Almería (España), que nos permitirá tener una visión más completa de la percepción de los estudiantes universitarios en la Zona 6, y cuyos resultados verán la luz próximamente en diversas revistas científicas, además, está en la fase de culminación de un libro sobre la mirada estudiantil en tiempos de Covid-19. Desde mi visión como docente y profesional, debo resaltar la labor que desarrolla el maestro Castellano, cuya misión, además, de ser un prolijo investigador, intenta involucrar a sus estudiantes en la realidad local y nacional, con miras a formar seres proactivos y a quien agradecemos sus aportes al campo científico y cultural de Azogues, Cuenca y del Ecuador. (F)