Buscar
00:31h. sábado, 08 de agosto de 2020

Los Pinchos del Vecino 18 años de tradición y buen sabor

-Un lugar exclusivo para consumir los exquisitos pinchos- 
La carne en palito o llamado también “pincho”, es un plato con tradición en Azogues y en el país. Y qué mejor lugar para adquirirlo, el local “Los Pinchos del Vecino”, ubicado en la Avenida 16 de Abril, detrás de la Universidad Católica de Azogues. A este lugar diariamente acuden decenas de clientes para consumir el sabroso chuzo de pollo, res, mixto, molleja y de camarón.
Segundo Iñaguazo y Luz Carchi.
Segundo Iñaguazo y Luz Carchi.
Segundo Iñaguazo y Luz Carchi
El olor a carne al carbón es tan intenso que, al cruzar por el sector, despierta el hambre de cualquier persona, que al final termina ingresando y consumiendo este exquisito plato. 
Una humareda se levanta cuando don Segundo Iñaguazo y doña Luz Carchi, propietarios del local, colocan la carne en la parrilla de carbón. Su sabor y olor es inconfundible, se ha convertido en la golosina preferida de personas de todas las edades que llegan desde diferentes sectores de Azogues, la provincia e incluso cantones cercanos como Cuenca, Gualaceo y Paute. 
Unos de pollo, otros mixtos, de mollejas, res y camarón, son pedidos por los clientes, quienes esperan de 5 a 10 minutos para recibir su pincho recién salido del asador y acompañado con papas, maduro, mayonesa y ají. Si el cliente desea, puede solicitar el pincho con arroz, menestra, maduro, choclo con queso, llapingacho, papas, mayonesa y ají, a un costo mayor. 
Los precios van desde 2 hasta 3,75 dólares, costos accesibles para los consumidores que, después de probar la primera vez, siempre regresan. 
Este lugar es el espacio ideal para disfrutar con familiares y amigos del sabroso pincho acompañado de bebidas y ricos jugos de frutas. Además de otros platos típicos como choclos con queso, maduro con queso, salchipapas y papi pollo. 
Desde su apertura, se ha convertido en uno los lugares de mayor aceptación en Azogues para consumir los platos tradicionales del país. Este lugar desde su apertura ha sido visitado por diversas personalidades y autoridades de Azogues y la provincia, que luego de reuniones o eventos, se reúnen a cenar en él. 
El nombre del local “Los Pinchos del Vecino”, hace alusión a como le conocen y le tratan sus clientes. 
Inicios del emprendimiento 
Su propietario, Segundo Iñaguazo, relata que el emprendimiento nació en Santa Rosa, provincial de El Oro, hace 20 años, cuando por la situación económica, decidió salir del recinto Corraleja, de la parroquia El Progreso, del cantón Nabón, a vender pinchos en las fiestas de ese cantón, en ese entonces en un coche con asadero. Al ver que era rentable, decidió asistir a festividades de otros cantones en diferentes épocas del año, a Santa Rosa en agosto, en Machala y Loja en septiembre, Cuenca y Azogues en noviembre y en diciembre en Quito. Por un tiempo pusieron un local de videojuegos en Biblián, pero por la falta de acogida, decidieron cerrar y buscar nuevas opciones. 
Después de asistir a las fiestas de Azogues y verificar que existía acogida a la venta de carne en palito, en el año 2002 gestionan con un funcionario municipal, encargado del manejo de los espacios públicos de la Terminal Interprovincial, quien les permite que vendan con su coche de asadero en la parte frontal. En este tiempo vendían solamente pinchos con maduro, papas, mayonesa y ají. 
Al inicio venderían de 15 a 20 pinchos al día (0,50 centavos) y con el paso del tiempo aumentaban los clientes, expendían hasta 40 y 50. La venta era tal, que empiezan a adquirir algunos bienes y deciden traer a sus hijos a vivir en Azogues, donde pasan alrededor de 7 años, pero por directrices de la nueva administración municipal, en el 2009, tuvieron que abandonar el lugar y trasladarse a la esquina de la Avenida 16 de Abril y Ché Guevara, junto al redondel. En este lugar rentaron un predio y con la colocación de una carpa, adecuaron para recibir a sus fieles clientes que llegaban a comprar los pinchos (pasarían aquí un corto tiempo). 
El local propio 
Producto de las ganancias y con un préstamo bancario, deciden adquirir un terreno en la misma Avenida 16 de Abril, donde meses después empiezan con la construcción de su local. Al año 2010, terminan la primera planta del edificio, donde empiezan con la venta de pinchos. A los pocos días y por pedido de la gente, de no vender solamente pinchos con maduro, papas, mayonesa y ají, aumentando así el arroz y menestra, lo que les permitiría recibir más clientes, especialmente en horas de la noche. El local empezó a ser conocido y con ello la demanda de nuevos productos, por esa razón aumentaron el menú con platos adicionales como choclos con queso, maduro con queso, salchipapas, papi pollo y el delicioso pincho de camarón. Actualmente el edificio está terminado y se ha convertido en lugar preferido para cenar, para muchos habitantes de Azogues e incluso viajeros que pasan por esta ciudad. 
Negocio familiar
Con este emprendimiento don Segundo y doña Luz mantuvieron y dieron estudio a sus hijos, Marcelo, Mayra, Omar, Rosa y Jhony Paúl, quienes también ayudan en las diferentes labores de este negocio que se ha convertido en la fuente de ingreso familiar. 
Preparación del pincho 
Don Segundo comenta que la labor empieza con la compra de la carne de pollo, res y camarón, luego y con la ayuda de su esposa, hijos y ayudantes de cocina, proceden a filetear en presas, en su vivienda, de allí continúan con el aliñado, con ajo, comino y sal, “para que dé mejor sabor”. Paralelo a esta labor, cocinan la papa y choclos. Luego de terminar el aliñado, colocan la carne en los palos e inmediatamente trasladan al local, donde según el pedido, empiezan con la colocación en el asadero al carbón. En el mismo local cocinan el arroz, la menestra y los maduros. Al momento que llegan los clientes, el pincho sale caliente y listo para consumir. 
Aparte de la sazón especial, don Segundo argumenta que este plato típico tiene un sabor único, por cuanto es carne fresca, del mismo día. Asegura que diariamente vende entre 120 y 150 pinchos, y en época de feriados o celebraciones especiales, como Navidad, Carnaval y vacaciones, la demanda sube a 200 y hasta 250 por día. 
Horario de atención 
La atención es de lunes a domingo de 15:00 a 22:00. En el local laboran 5 personas, ayudantes de cocina y asadores, además de los propietarios que se encargan de la recepción de los pedidos y del servicio. 
Con el transcurso de los años, “Los pinchos del vecino” se ha ido convirtiendo en un negocio familiar, uno de los hijos de don Segundo, cuenta con un puesto en el sector de la Plaza Suiza, donde expende en su coche de asadero. 
Apertura de una Sucursal
Dentro de las aspiraciones de sus dueños está la apertura de una sucursal en los primeros meses, en un local ubicado en la misma avenida 16 de Abril y Adolfo Palomeque. 
“Todos los días llegan decenas de clientes, nuestra diferencia es la sazón y la calidad del servicio que brindamos; Aspiramos que nuestros hijos y nietos continúen con esta labor que es ya parte de nuestras vidas”, finalizan los propietarios. (I) (PDV)