17:26h. Sábado, 14 de diciembre de 2019

Walter Eduardo Mayancela le pone ritmo a su vida

Músico, compositor, cantante, escritor; entre otras facetas de su vida. Se trata en esta ocasión, de Walter Eduardo Mayancela Morocho.
Walter Eduardo Mayancela Morocho.
Walter Eduardo Mayancela Morocho.
Nace una afición
Cuenta que su afición por la música comenzó cuando era niño, recuerda que su hermano mayor, Cristian, tomaba clases de guitarra clásica, y fue él quien posteriormente le transmitiría dichos conocimientos y, por supuesto, la afición por la música andina. 
Grupos y escenarios
En el año 2000, conjuntamente con su hermano y un grupo de amigos, forman la agrupación musical folclórica “Alianza Latina”, con quienes graba 2 discos: “La Flor del Olvido” y “Mi Tierra Morena”; añade que en aquellos días decidieron que todos los temas de los discos deberían ser inéditos en música y letra, y así lo hicieron. Nuestro nuevo emprendedor manifiesta que con “Alianza Latina” vivió grandes éxitos y anécdotas, lograron conocer muchas ciudades del Ecuador, pisar grandes escenarios y además compartir con grades exponentes de este género artístico, como Los Kjarkas, Proyección, Jayac, William Luna, Kalamarca, Los Cuatro del Altiplano, entre muchos otros; y es precisamente en este lapso de tiempo donde además de cantar y de tocar la guitarra, Walter Eduardo aprende a ejecutar otros instrumentos como el charango, la bandolina e instrumentos de viento como zampoñas, rondadores, quenas, etc.
Unos años después es invitado por el afamado artista cañarense Carlos Bustamante, para formar parte de un nuevo proyecto, comenzando una nueva faceta en su vida con la agrupación musical “La Farra”, en esta ocasión como uno de los vocalistas y encargado del Bajo electrónico. Cuenta que con esta agrupación grabó 2 discos que tuvieron mucho éxito, logrando presentaciones en varias ciudades del Ecuador; con “La Farra” vivió grandes experiencias sobre todo en costumbres y tradiciones de cada rincón del Ecuador.
En el año 2012 Walter Mayancela es invitado a formar parte de otro proyecto musical, “Los Caminantes de Cañar”, con los que graba 3 discos; y con algunos amigos se proponen llevar al grupo dentro de un mercado muy comercial y competitivo, pero no como una agrupación más, sino, a su decir “como un proyecto en donde exista un orden secuencial determinado de acciones que permitan obtener un resultado positivo”. 
Hombre de finanzas
Y no es de extrañarse, pues además Walter es Ingeniero en Contabilidad y Auditoría CPA, titulado por la Universidad Católica de Cuenca, y toda su vida profesional ha trabajado en finanzas, laborado en importantes instituciones financieras y su relación con la Economía Popular y Solidaria; en una parte de su vida profesional le ha permitido que se enfoque y trabaje en conjunto con sus compañeros para que el grupo sea un proyecto con excelentes resultados.
Camino duro para el éxito
Walter Mayancela sostiene que es muy duro iniciarse en el ámbito musical, pues además de la parte musical, de repertorio e imagen y del talento de cada uno de los integrantes, tienen que trabajar en la parte comercial, financiera, publicitaria y legal del grupo. 
En la actualidad el grupo realiza varias presentaciones semanales en diferentes provincias, las canciones que han grabado se han convertido en éxitos sonados en las radios más grandes del Austro, mantienen miles de reproducciones en los vídeos publicados en las redes sociales y miles de seguidores en sus cuentas.
A la fecha, este exitoso emprendedor cuenta con un total de 26 canciones inéditas en música y letra, publicadas en 7 diferentes discos que ha grabado con las agrupaciones que ha formado parte, varias de estas canciones se encuentran registradas en el SENADI (Servicio Nacional de Derechos Intelectuales). 
Pluma en mano
Además, Walter Mayancela Morocho indica que en la actualidad se encuentra escribiendo un libro que aspira terminar en los próximos meses; y, uno de sus anhelos es grabar pronto un disco como solista, con temas inéditos, para ello se encuentra trabajando en los temas que grabará.
Al despedirnos, invita “a los jóvenes a soñar, a creer que sus aspiraciones son posibles y que sobre todo, con trabajo duro se puede conseguir grandes resultados”. (JGM) (I)